El pasado año fue una verdadera prueba para cualquiera que defendiera un futuro digital al servicio de la justicia social, de género y ambiental. En un año marcado por severos recortes presupuestarios a nivel mundial y el uso creciente de la tecnología de formas que perjudican a las comunidades marginadas y al planeta, nuestro último informe anual, que acabamos de publicar, muestra cómo nuestra red está contribuyendo activamente a orientar el desarrollo y el uso de la tecnología hacia el bien común.
Durante 2025, nuestro personal y nuestra red de miembros y aliados trabajaron en 63 países. En colaboración con las entidades que nos brindan apoyo financiero, y mediante el sistema de transferencia de subvenciones de APC, respaldamos de forma directa 206 iniciativas en 48 de esos países, la mayoría de ellos en el Sur Global. Juntos, construimos agendas comunes, al tiempo que promovimos la incorporación de perspectivas basadas en los derechos y la justicia en los discursos sobre las tecnologías digitales. Actuamos colectivamente para contribuir a definir estándares, políticas, procesos y normas digitales, al tiempo que fortalecimos nuestra propia capacidad colectiva en materia de seguridad, cuidados y resiliencia. También compartimos recursos y conocimientos para aprender, crecer y prosperar.
Pero, ¿cómo se traduce todo esto en la práctica? A lo largo del mes de octubre, volveremos a publicar, en una serie de cinco entregas, las experiencias recopiladas en la sección del informe dedicada al impacto. Dichas experiencias se organizan en torno a las cinco áreas de resultados que constituyen los pilares del plan estratégico actual de APC. Allí se podrán conocer algunos de los aspectos más destacados del informe, que ilustran cómo la comunidad de APC está llevando a cabo acciones concretas sobre el terreno.
Como señala Chat García Ramilo, directora ejecutiva de APC, las historias que se presentan en este informe son mucho más que una crónica de nuestro trabajo: “Forman parte de nuestra memoria colectiva y nos recuerdan lo que podemos lograr juntos, incluso en tiempos difíciles. De cara al futuro, llevamos estas experiencias con nosotros como base para fortalecer la organización y la acción colectivas en los próximos años”.
Los invitamos a leer la primera entrega de la serie, centrada en cómo nuestra comunidad está construyendo agendas comunes a favor de la inclusión, los derechos, una internet feminista y la justicia ambiental.
Construyendo agendas comunes interseccionales
Un ámbito clave en el que APC contribuyó a construir una agenda común fue el de mejorar la articulación entre los distintos tipos de iniciativas de conectividad centradas en las comunidades que se llevan a cabo en el Sur Global, así como de transformar la manera en que se conciben sus necesidades de financiación. A través de la investigación y de una labor sostenida de incidencia, la iniciativa Local Networks (LocNet), implementada en colaboración con Rhizomatica, logró que organizaciones clave reconocieran las redes comunitarias como emprendimientos con una finalidad social, destacando que la financiación combinada era el mecanismo más eficaz para garantizar su sostenibilidad.
Entre las organizaciones e instituciones que han reorientado sus prioridades estratégicas en materia de financiación de redes comunitarias se encuentran el Centro Digital para el Desarrollo (Digital for Development Hub) de Global Gateway, Smart Africa, el Centro Europeo para la Gestión de Políticas de Desarrollo (European Centre for Development Policy Management), Internet Society, Connect Humanity, MCE Conseils y Atlantic Council.
En el proceso de examen a 20 años de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI+20), nuestra labor de incidencia a favor de la inclusión digital también contribuyó a evitar que esta cuestión quedara relegada en el foro y a impulsar la creación de un grupo de trabajo interinstitucional sobre financiación en el marco del Grupo de las Naciones Unidas sobre la Sociedad de la Información (UNGIS). Paralelamente, LocNet elaboró de manera colaborativa una tipología de iniciativas de conectividad centradas en las comunidades, así como principios para el funcionamiento de iniciativas gestionadas por las propias comunidades. Ambos documentos han recibido el respaldo de socios y otras partes interesadas que trabajan para promover la inclusión digital en comunidades subatendidas.
Convocamos a activistas a construir colectivamente un futuro de justicia digital. APC contribuyó a fortalecer el movimiento por la justicia digital trabajando estrechamente con su organización socia IT for Change y otras entidades que integran el Foro Global de Justicia Digital (Global Digital Justice Forum, GDJF), una coalición de organizaciones de la sociedad civil de la Mayoría Global. Una de las principales prioridades del Foro en 2025 fue construir una agenda común para el proceso de la CMSI+20.
En febrero de 2025, convocamos en Johannesburgo una reunión estratégica con organizaciones de distintos ámbitos que participan en el Foro y lanzamos la campaña “Justicia digital, ¡ya!” (Digital Justice Now!). Más de 100 organizaciones participaron en la campaña, entre ellas algunas que forman parte de APC, como Colnodo, el Instituto para el Emprendimiento Social en Asia (Institute for Social Entrepreneurship in Asia, ISEA), Rhizomatica y REDES A.C.
Durante la CMSI+20, colaboramos con GDJF, la Coalición Global por los Derechos Digitales, la Coalición de Género en el Ámbito Digital y otras redes de la sociedad civil para formular posicionamientos comunes. Este trabajo se tradujo en declaraciones conjuntas, contribuciones formales y eventos organizados en colaboración.
Abrimos vías de colaboración entre múltiples partes interesadas en eventos regionales y nacionales. Con el apoyo de APC a través de transferencias de subvenciones, Rudi International, miembro de APC, organizó en noviembre de 2025 la sexta edición de HakiConf en la República Democrática del Congo (RDC). Esta importante conferencia anual sobre derechos humanos en la era digital reunió a casi 200 participantes, entre ellos responsables de la formulación de políticas nacionales y representantes del organismo regulador de las telecomunicaciones de la RDC. Fue la primera vez que responsables de la formulación de políticas nacionales participaron activamente en el evento, rompiendo así un patrón histórico de falta de participación gubernamental.
En septiembre, el miembro de APC Collaboration on International ICT Policy for East and Southern Africa (CIPESA) también organizó con éxito el Foro sobre la Libertad en Internet en África (FIFAfrica), que tuvo lugar en Namibia. Este foro reunió a numerosos miembros y socios de APC de la región que consideran a FIFAfrica como una oportunidad para fomentar alianzas que fortalezcan las luchas locales por la justicia digital.
En octubre, Pollicy, miembro ugandés de APC, organizó DataFest Africa, un evento centrado en recuperar el control del futuro digital de África, en el que participaron varios miembros y socios de APC.
Por su parte, en agosto, más de 500 activistas, responsables de la formulación de políticas, tecnólogos, feministas, activistas ambientales y sindicales, periodistas y profesionales del derecho participaron en la Asamblea de Derechos Digitales de Asia y el Pacífico (DRAPAC), celebrada en Kuala Lumpur, Malasia. Este evento híbrido, organizado por EngageMedia, miembro de APC, tenía como objetivo reforzar la solidaridad regional y la innovación para promover los derechos digitales y la libertad en internet mediante la colaboración entre múltiples partes interesadas, el fortalecimiento de capacidades y la identificación de prioridades comunes para hacer frente a las amenazas más apremiantes contra los derechos digitales en la región. El evento también brindó a nuestros miembros de Corea del Sur, Filipinas, India, Indonesia, Myanmar y Taiwán la oportunidad de reunirse en un Encuentro de APC para Asia, con el fin de debatir las prioridades de la región.
Fortalecimos la coordinación y la investigación feministas. APC ha aprovechado sus años de trabajo de incidencia contra la violencia de género facilitada por la tecnología para fortalecer las capacidades de investigación e incidencia de profesionales del Sur Global a través de la Red de Investigación por una Internet Feminista (Feminist Internet Research Network, FIRN).
FIRN y su red de apoyo entre pares ayudaron a 10 organizaciones socias a desarrollar su capacidad para cuestionar los discursos dominantes sobre sus experiencias mediante investigaciones propias, e incluso para colaborar con los gobiernos locales y contribuir a la formulación de políticas sobre la violencia de género facilitada por la tecnología. Entre las organizaciones con las que trabajamos se encuentran O.Tra.S (Organización de Trabajadoras Sexuales), en Uruguay; el Centro de Mujeres Gulrukhsor, en Tayikistán; The Hub for Decolonial Feminist Psychologies in Africa, en Sudáfrica; Sangath, en India; Minas Programam, en Brasil; y Kohl, en el Líbano y Palestina.
Un simposio organizado por FIRN también puso de manifiesto el poder de la solidaridad entre movimientos y la construcción colectiva de conocimiento.
Por otra parte, gracias al apoyo de APC mediante la transferencia de subvenciones, organizaciones de Tanzania que se dedican a promover los derechos humanos de las mujeres conformaron un grupo de trabajo nacional permanente que se está consolidando como una plataforma clave para la coordinación feminista en materia de derechos digitales.
Asimismo, el apoyo de una subvención de APC hizo posible que defensoras de los derechos humanos exiliadas de Myanmar recibieran una certificación formal como Conectoras Comunitarias, lo que a su vez permitió establecer una red de protección entre pares, liderada por ellas mismas, para las defensoras desplazadas y las comunidades a las que prestan apoyo.
Sensibilizamos sobre la importancia del software libre y de código abierto para las organizaciones que trabajan en el ámbito de los derechos digitales. APC contribuyó a dar a conocer oportunidades de financiación y proyectos de software libre y de código abierto en el Sur Global a través de la iniciativa NGI Zero. La iniciativa fomentó una mayor colaboración entre las organizaciones beneficiarias, la comunidad de software libre y de código abierto en Europa y organizaciones de la sociedad civil, incluidos integrantes de APC. Nuestra organización miembro Sursiendo también actualizó su directorio de personas y colectivos que se dedican al diseño usando software libre, y lanzó una serie de entrevistas titulada “Las personas detrás de las tecnologías que queremos”.
Apoyamos a redes de derechos digitales en América Latina. Sursiendo creó además el Observatorio Latinoamericano de Amenazas Digitales, en el que participan nuestras organizaciones miembro de la región. El primer informe del observatorio se centró en las amenazas digitales en América Latina.
En Ecuador, las organizaciones que integran LaLibre.net Tecnologías Comunitarias, beneficiaria de una transferencia de subvenciones en 2025, fortalecieron su trabajo en materia de seguridad digital, marcos regulatorios y financiación sostenible, pese al complejo contexto nacional. LaLibre.net consolidó sus prioridades de incidencia mediante el segundo Encuentro Nacional de Defensoras y Defensores de los Derechos Digitales en Ecuador, que pasó de reunir a 16 personas de ocho organizaciones en su primera edición a congregar a 28 personas de 11 organizaciones. Entre quienes participaron había mujeres, personas no binarias y personas de comunidades afroecuatorianas y amazónicas.
Tras años de colaboración, la organización mexicana REDES A.C. se incorporó formalmente a la red de APC. En alianza con APC y Rhizomatica, la organización continuó implementando varios programas de formación sobre tecnologías digitales y conectividad centrada en las comunidades. Entre estos están el Programa de Formación de Gestores de Redes de TIC en Comunidades Remotas e Indígenas de América Latina y la primera edición del programa en África, desarrollado conjuntamente con la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
Fortalecimos nuestro enfoque de construcción de movimientos en la región de Asia y el Pacífico, conectando movimientos nacionales que trabajan en cuestiones relacionadas con los derechos digitales con miembros de la red y organizaciones socias de Asia Meridional y Sudoriental. Este enfoque se basó en los comentarios y aportes de grupos de derechos digitales de base y de alcance nacional, y permitió establecer un nuevo modelo para conectar, a escala regional, diversos movimientos nacionales y regionales que trabajan en el ámbito de los derechos digitales.
APC contribuyó como principal organizadora, convocando encuentros a nivel nacional en cinco países de Asia Meridional y Sudoriental, en colaboración con miembros de APC (entre ellos, EngageMedia, Point of View y Foundation for Media Alternatives) y organizaciones socias (Digitally Right y el Grupo de Investigaciones sobre Innovación para la Solidaridad Social y la Economía Inclusiva en Asia de la Universidad Chulalongkorn).
APC desea agradecer a su sólida comunidad de miembros, asociados, personal, organizaciones socias y colaboradores por hacer posibles, año tras año, estos logros y su importante impacto. Para obtener más información, también les invitamos a consultar el informe anual completo de 2025.